Girona Excel·lent

el sello de calidad agroalimentaria.

Para que un producto pueda optar a esta distinción es condición indispensable que se elabore al cien por cien en la provincia de Girona y que la empresa o el artesano que lo elabora esté establecido en la demarcación de Girona. De acuerdo con la valoración de los jurados, un total de 70 productos lucirán el sello Girona Excel·lent durante los próximos dos años, con el objetivo de impulsar, fomentar y difundir en el ámbito estatal e internacional los productos agroalimentarios gerundenses de la más alta calidad.

De los productos que figuran en la lista, cuatro lo son de pleno derecho desde la primera edición: la manzana royal gala, de la indicación geográfica protegida Manzana de Girona; las variedades de alubias grano pequeño y setsetmanera, de la denominación de origen protegida Alubias de Santa Pau; la galleta Organic Teules, de Trias Galetes- Biscuits SA, de Santa Coloma de Farners, y los Ametllats (galleta de almendra), de Galetes Camprodon SA, de Camprodon.

Los otros 70 productos de 46 empresas diferentes fueron escogidos en el mes de julio durante unas catas a ciegas, una por cada familia de productos seleccionados: aguas minerales, anchoas, arroz,  bebidas locales, café, conservas, embutidos, foie gras, galletas, lácteos, aceites de oliva y vinos. Cada cata tuvo un jurado de cinco miembros, que se reunieron en 5 escenarios: el Aula Gastronòmica de l’Empordà; la Escola d’Hostaleria i Turisme de Girona; el IRTA Monells; el FoodLab de Riudellots de la Selva, y el centro gastronómico Domus Sent Soví de Hostalric.

Prestigio.

Excelencia en la producción agroalimentaria.

El enorme prestigio de la cocina de la provincia de Girona es fruto de la conjunción de muchos factores, pero sobre todo de la historia, definida por un cruce de culturas e intercambios, y de la riqueza agrícola, ganadera, pesquera y forestal. Esta suma de elementos se alimentan mutuamente y evolucionan conjuntamente. He ahí el sello de calidad agroalimentaria Girona Excel·lent, que pretende poner sobre la mesa toda esta bendición de materias primas procedentes de la agricultura, la horticultura, la viticultura, el cultivo del olivo, la ganadería, la pesca y las transformaciones agroalimentarias artesanales e industriales de calidad de las comarcas de Girona.

En 2014, bajo el paraguas de la Diputació de Girona y la Cámara de Comercio, Girona Excel·lent nació para reivindicar nuestros monumentos gastronómicos. Fruto de la tierra y del trabajo de la gente de las comarcas gerundenses, los productos Girona Excel·lent se entienden como un objetivo remarcable, tan destacable como las iglesias románicas, los paisajes o los museos que hacen atractivo nuestro territorio.

 

Todos los productos Girona Excel·lent se elaboran cien por cien en la provincia de Girona y han sido seleccionados mediante catas a ciegas por especialistas de cada ámbito. En las mesas de cata, han participado grandes cocineros, sumilleres, gastrónomos y personas con criterio contrastado y reconocido por todas partes del país.

Orígenes.

La excelencia del territorio.

Vivimos en un territorio en el cual el paisaje certifica una cocina variada, diversa y casi autosuficiente, de ingredientes casi infinitos. Tres de nuestros parques naturales están a orillas del mar y la intervención humana ha sido capital: el Parc Natural del Cap de Creus; el de los Aiguamolls de l’Empordà, y el del Montgrí, las islas Medes y el Baix Ter, con olivares, viñas y arrozales. Dos están en la montaña: el de las cabeceras del Ter y del Freser y el de la zona volcánica de la Garrotxa, con pastos y alubias (fesols). Y queda uno de montaña muy cerca del mar: el Parc Natural de l’Albera, con hayedos, vacas garduñas y alcornocales.

Son paisajes humanizados, con dólmenes, menhires, masías, iglesias y ermitas románicas, monasterios, deliciosos prados, kilómetros de pared seca, olivares y viñas. Hubo un tiempo en que las paredes secas aguantaban la tierra de miles de hectáreas de cepas, plantadas para obtener vino, con que acompañaban celebraciones y festejos.

 

La agricultura primitiva ha dejado huella en el entorno. Los cultivos permanentes de olivo, viña o manzano son la expresión del gusto del hombre. Los olivares milenarios han modelado paisajes espectaculares, armónicos y seductores, que combinan de una manera sinfónica con los manzanos, la viña, los campos de arroz y otros cereales y la huerta. Estos huertos, a su vez, son la versión más aristocrática del paisaje. En la huerta empieza la cocina gerundense, la cebolla del sofrito cocinado durante horas, pacientemente, para ennegrecer y confitar. El huerto es el sofrito del paisaje.

Descubra los productos con sello Girona Excel·lent 2018-2019